En general cuando vamos a diseñar un logotipo, tienden a venir a nuestra mente un tropel de imágenes sobre marcas muy conocidas y que se representan a la perfección por su logo. Todos queremos llegar a eso, y aunque parezca difícil no lo es tanto. Solo tenemos que tener claro que es lo que queremos conseguir y saber algunos pasos que nos acercarán a ello.

De esta manera, y teniendo muy en cuenta que es lo que queremos representar, podemos partir de estos factores, que bien nos pueden ayudar a dar el primer paso, tanto así como a pulir nuestro diseño y darle el acabado que estábamos buscando.

De la misma manera, también pueden ser una buena herramienta para desechar ideas, ayudándonos así a centrarnos en aquello que estamos buscando y dejando de lado todos los conceptos que están fuera de tendencia y que por lo tanto no van a ayudarnos a crear la imagen atractiva que necesitamos.

1. Simplicidad

Como ya sabéis esto no va ni mucho menos unido a que el logotipo se quede cojo, o le falte contenido, sino todo lo contrario. La primera tendencia era el minimalismo, que si sigues leyendo sobre las tendencias, verás que se aplica a los distintos estilos de las mismas, y por supuesto la simplicidad va muy unida a esto.

2. Flexibilidad

– Por una parte, aunque ya hemos hablado en numerosas ocasiones que no es una prioridad, si que hemos de tener muy en cuenta el responsive. Ya sabéis, no es imprescindible realizar un diseño exclusivo para responsive, pero si saber con plena seguridad que tu logotipo se ve a la perfección y se adapta.

– Hay que tener muy claro, que el logotipo se ve y se entiende a la perfección en todas las dimensiones. Es decir, se puede redimensionar, y tanto si lo usamos para un cartel de un metro, como para una web de 200px, el logotipo se lee perfectamente.

3. Pensemos un poco en branding

Hemos de pensar en algo representativo de la marca y que lo haga único y distinto. Algo que lo haga destacar por encima de los demás logos de productos similares. No tiene porqué ser algo muy complejo, a veces es solo un pequeño detalle, pero si conseguimos descubrirlo, le dará un valor añadido que hará que destaque entre los demás.

Además, si en este punto podemos usar una de las tendencias de este año como es el uso del negativo, mejor que mejor. Quizá en ese negativo logremos introducir el factor que haga nuestro logotipo distinto.